Sabor metálico en la boca: causas y soluciones

Es muy molesto percibir un sabor metálico en la boca, sintiendo un sabor a óxido o hierro presente mientras se comiendo como si no. Esta patología altera el sabor de todos los alimentos y dicha patología recibe el nombre de disgeusia 

Este síntoma se puede presentar de manera aislada, como también, estar acompañado de otros. Puede tratarse de una patología pasajera, o incluso llegar a convertirse en un problema crónico.  

Las causas del sabor metálico pueden ser muy diversas e incluso en algunas ocasiones, es muy difícil llegar a determinar la causa. Entre las múltiples causan que pueden dar lugar a esta afección oral encontramos las siguientes.  

En primer lugar, la toma de ciertos medicamentos puede ser la razón del sabor metálico en la boca. Es aconsejable revisar el prospecto del medicamento y comprobar sus efectos secundarios. Generalmente, es debido a ciertos antibióticos orales, o bien, colutorios orales como la clorhexidina. Todo ello, es importante tenerlo en cuenta y comunicárselo a nuestro odontólogo de confianza.  

Uns acumulación excesiva de placa bacteriana o biofilm oral en nuestros dientes y encías puede provocar enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis. Ambas patologías inflamatorias desarrolladas por una falta de cepillado dental pueden alterar el sentido del gusto.  

También puede ser debido a un indicador de mala salud bucodental. Dentro de la misma boca podemos encontrar la causa del sabor metálico. Si no tenemos un buen cuidado oral, ni mantenemos un hábito correcto de higiene oral, podemos presentar esta afección. La presencia de un diente infectado o alguna patología oral no curada desde hace tiempo puede dar lugar al sabor metálico oral. En estos casos, es imprescindible acudir cuanto antes al dentista para que localice la causa del problema e indique el tratamiento más adecuado.  

Asimismo, los trastornos hormonales de la persona pueden dar lugar al sabor metálico oral. Especialmente durante el embarazo, aunque suele desaparecer al finalizar el primer trimestre de gestación.  

También debemos tener en cuenta los problemas respiratorios como posible factor causal de la alteración de la percepción del sabor. Un constipado, una alergia o una congestión nasal puede desencadenar un sabor metálico en la boca. Es importante acudir al médico para que indique la toma de ciertos medicamentos que permita recuperar el sentido del gusto.  

Por último, también tenemos que considerar la posibilidad de padecer alguna enfermedad sistémica como la diabetes, el cáncer, la insuficiencia renal, deficiencia de vitaminas, entre otras. Algunas enfermedades o tratamientos derivados pueden dar lugar a alteraciones del sabor del gusto.  

El principal tratamiento indicado ante esta patología es realizar una correcta higiene bucodental, complementado con el uso de colutorios orales que proporcionen un sabor refrescante y con propiedades antiinflamatorias. De esta manera, se consigue eliminar las bacterias orales y los restos de comida acumulados que pueden desarrollar el mal sabor. Asimismo, también es muy recomendable la toma de ciertos caramelos como los de menta, regaliz y eucalipto para disminuir la percepción del sabor metálico, la toma de frutas cítricas para estimular la segregación salival y mantener la boca bien hidratada.  

No obstante, es imprescindible acudir cuanto antes a nuestro dentista de confianza para que pueda evaluar la posible causa del sabor metálico y recomendar el tratamiento más adecuado.  

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