Relación de las proporciones faciales y la estética dental

Las proporciones faciales en la odontología ayudan a los especialistas a evaluar el tipo facial del paciente y, de este modo, poder evaluar después los dientes y la sonrisa de cada paciente. 

Las proporciones faciales se aplican en el análisis facial que se realiza en estética dental. Este análisis de obtiene haciendo marcando unas referencias gracias a las cuales de correlaciona la cara y los dientes de cada paciente. 

La cara, se evalúa principalmente según los tercios, dividiéndola horizontalmente, tercio superior (de la línea del cabello a la línea que pasa por las cejas), tercio medio (línea de las cejas al punto subnasal) e inferior (del punto subnasal al tejido blando del mentón). De este modo, gracias las proporciones faciales según los tercio, se puede clasificar al paciente en: 

  • Dolicocefálico, si predomina la altura facial en relación a la profundidad y al ancho. 
  • Braquicefálico, si existe una cara corta y ancha. 
  • Mesocefálico, si hay un equilibrio entre la altura y la anchura de la cara. 

El análisis facial se complementa con la evaluación de la simetría, trazando una línea vertical que divide la cara en dos partes. Los labios, en la vista facial frontal, deben mostrar sellado. El bermellón del labio superior debe medir entre 6 y 9 milímetros, y el inferior entre 8 y 12 milímetros.  

En el análisis de perfil, se evalúa mediante el plano de Frankfurt (desde el punto más bajo y posterior del conducto auditivo externo hasta el punto más bajo del reborde orbitario inferior). Gracias a este plano y el trazado de una línea desde la glabella, la zona subnasal y el extremo del mentón, se puede clasificar al paciente en tener un perfil: 

  • Perfil normal o recto 
  • Perfil convexo 
  • Perfil cóncavo 

Además, en el perfil, se evalúa también el volumen y prominencia de los labios respecto el plano estético (trazado recto ente el mentón la naríz)  y la proyección de los labios en relación con la nariz, obteniendo el ángulo nasolabial. Este debe estar entre 90 y 105º para considerarse dentro de la normalidad.  

La sonrisa puede clasificarse, según la relación de altura del labio superior con los diente antero superiores, en: 

  • Sonrisa alta, si se muestra la altura total de las coronas clínicas de los dientes y tejido gingival. 
  • Sonrisa media, si se muestra gran parte de las coronas. 
  • Sonrisa baja, si se revela menos de tres cuartos de las coronas clínicas de los dientes anteriores. 

Para poder evaluar la sonrisa, se establece una línea curva imaginaria que sigue el trayecto de los bordes incisales de los dientes antero superiores (de canino a canino). Esta curvatura, debe coincidir o ir paralelamente a la curvatura del borde interno del labio inferior. El corredor bucal, es un espacio oscuro que se visualiza entre la superficie externa de los dientes superiores y la comisura del labio durante la sonrisa. Un corredor bucal excesivo perjudica al aspecto estético.  

En el sector anterior, la proporción áurea se presenta cuando existe una relación matemática de 1,618 para el incisivo central, 1,0 para el lateral y 0,068 para el canino. De esta forma, Levin instauró unas rejillas estandarizadas para evaluar la proporción áurea dental, tomando como base el ancho del incisivo central superior.  

Las proporciones faciales y la estética dental están sumamente relacionadas. Por eso, es de importancia proporcionar los mejores resultados a cada paciente según sus proporciones faciales, ya que estas son individualizadas para cada uno. 



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