Dientes de leche en adultos, ¿qué hacer?

En una de las calles cercanas a la Puerta del Sol de Madrid, está la casa del Ratoncito Pérez, si admiras los balcones de la zona, se puede leer, en uno de ellos: “aquí vivía, dentro de una de las cajas de galletas, en la confitería Prats, Ratón Pérez” según el cuento que el padre Coloma escribió para entonces rey Alfonso XIII, el cual en la época tenía tan solo ocho años y se le había caído un diente.

Hoy en día se encuentra en la calle Arenal número ocho en madrid, la Casita del Ratoncito Pérez, esta se divide en dos partes por un lado se trata de una tienda donde se encuentran diferentes souvenirs del simpático roedor y en la otra parte se ha habilitado un pequeño pero magnífico museo que trata de recrear la casa del Ratoncito Pérez.

No importa los años que transcurran , que a todos los niños les hace la misma ilusión, cuando pierden un diente de leche, pero hay niños que dan menos trabajo a este gracioso roedor puesto que no llegan a cambiar todas las piezas dentales. La hora para empezar el recambio está comprendida entre los 6 y 7 años y dura aproximadamente hasta los 12 años. El hecho de no cambiar los dientes temporales no está descrito como un problema de salud oral pero si se presentan inconvenientes con esta falta de recambio de dientes temporales la cual tiene una etiología múltiple. Como puede ser la agenesia dental o las alteraciones de tipo desarrollo conllevan este tipo de anomalía dental.

Dentro de las causas por las que no se llegan a perder los dientes temporales (de leche) la más común es la denominada agenesia dental,  se llama así a una enfermedad de tipo congénito, se trata de alteración en la cavidad oral por la que hay piezas dentales las cuales no poseen recambio del diente definitivo, por lo cual no se exfolian.

Uno de los principales rasgos con los que cuenta la agenesia dental es que aparece con más frecuencia en el maxilar superior (en la arcada dentaria superior) respecto al maxilar inferior y a las piezas que suelen afectar más será a los incisivos laterales superiores, el incremento de esta patología ha llevado a plantearse diferentes tipos de tratamiento pero que irá muy relacionado con el número de piezas que falten, situación y estado de estas, además si la causa es de tipo ausencia del diente definitivo (agenesia), o por presencia de algún síndrome en el paciente.

En caso que el diente de leche esté en boca y no presente ningún riesgo se podrá mantener, en caso que esté presente una movilidad considerable y si el paciente ya ha finalizado el crecimiento se puede proceder a su extracción y a posteriori a la colocación de un implante, en caso que ésta pieza temporal se haya perdido antes de terminar el desarrollo y crecimiento del paciente se podrá colocar algún tipo de aparato removible para sustituir la pieza.

Otra opción a valorar es el tratamiento con ortodoncia puesto que se pueden extraer las piezas de leche o la pieza de leche y pasar a cerrar espacios omitiendo la falta de una o dos ìezas dentales cerrando los espacios de la extracción, es una buena manera de camuflar el problema, de manera estética y teniendo en cuenta el alineamiento de los demás dientes en la arcada.

En cualquier caso, estos dientes temporales son más frágiles, y nunca se sabe el momento concreto en el que se van a perder, por lo que es muy importante realizar controles clínicos y radiográficos frecuentes para valorar su evolución.

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