Blanqueamiento dental. Tipos y efectos adversos

El blanqueamiento dental es un tratamiento que está encuentra dentro de la especialidad odontológica de la estética, mediante el cual se mejora la sonrisa.

Se trata de un procedimiento odontológico con el que se consigue una mejora en el color de la sonrisa de una forma sencilla y también segura. Con el blanqueamiento dental se consigue la reducción la tonalidad de los dientes. Así con este modo se puede obtener una coloración de los dientes más blanca para lucir de una sonrisa agradable y también natural.

¿Cómo se consigue un color de los dientes más blanco?

La obtención de una coloración más blanca de los dientes se consigue mediante técnicas que consisten en la aplicación de distintos productos químicos sobre las superficies de los dientes. Las técnicas de blanqueamiento dental en ocasiones pueden ir acompañadas de la administración de calor o de luz para mejorar de esta forma la eficacia del agente blanqueante

Los productos químicos que se aplican sobre los dientes son agentes oxidantes. Para blanquear los dientes el mecanismo que actúa es la reacción redox, es decir una reacción llamada de reducción y oxidación. En el que siempre hay una parte que se reduce, es decir que cede electrones, y otro que se oxida, el cual recibe electrones.

Los componentes más utilizados para el blanqueamiento dental es el peróxido de hidrógeno, ya que es un producto muy inestable y tiende a separar una de las partículas de oxígeno para obtener por un lado agua que sí que es estable, y oxígeno, que queda libre en el medio.

Así pues, el oxígeno que queda libre se une a las moléculas responsables de la coloración del diente, que suelen ser muy grandes, produciéndose una reacción redox. En esta reacción hace que estas grandes moléculas que oscurecen el diente se dividan en moléculas más pequeñas, las cuales se aclaran y se aclara de esta forma el diente. 

¿Cuáles son los tipos de blanqueamiento dental?

El blanqueamiento dental puede realizarse con dientes vitales o con dientes no vitales. 

Este tipo de blanqueamiento que se realiza con dientes vitales puede efectuarse en la clínica dental o hacer otro tipo de blanqueamiento en el domicilio. El blanqueamiento dental hecho en la clínica dental puede realizarse mediante una técnica quimioactivada o una técnica fotoactivada. 

El material que se utiliza con la técnica quimioactivada es el peróxido de hidrógeno a concentraciones elevadas (del más de 35%). El proceso de este tipo de blanqueamiento consiste en la aplicación de una capa homogénea de gel de 1 o 2 milímetros en la superficie del diente y se deja entre 3 y 15 minutos (dependiendo de la casa comercial y el gel utilizado). El proceso puede repetirse hasta 5 veces (también depende del producto utilizado), aunque normalmente es suficiente con una sesión En el caso de que se repitiese el proceso, se debe lavar bien con agua la primera capa y se volvería a poner otra de iguales características.

La técnica fotoactivada se realiza también con el peróxido de hidrógeno a concentraciones elevadas. Se utiliza la luz para que el proceso sea más rápido y que el gel de blanqueamiento sólo tenga que estar entre 5 segundos y 10 minutos en boca. El proceso puede repetirse hasta 4 veces.

El otro tipo de blanqueamiento en dientes vitales es el domiciliario. Se trata de un tipo de blanqueamiento dental realizado con férulas blandas previamente elaboradas en una sesión anterior donde se toman unos moldes para poder realizarlas. El blanqueamiento domiciliario puede realizarse con peróxido de hidrógeno a concentraciones mucho más bajas (entre un 4,5 y un 10%) o con peróxido de carbamida (del 10 al 35%). El peróxido de carbamida tiene una seguridad mayor que el peróxido de hidrógeno. 

El blanqueamiento domiciliario tiene una duración en función del producto utilizado. Las férulas se suelen dejar puestas entre 30 minutos y 4 horas, y el tratamiento se puede alargar entre 2 y 12 semanas.

El blanqueamiento realizado con dientes no vitales se puede realizar en la clínica dental o hacerse mixta o también llamada técnica ambulatoria. 

En la clínica dental el blanqueamiento con diente no vitales se realiza con peróxido de hidrógeno a menores concentraciones (sobre un 15%). Esto es debido a que el material se aplica directamente en la cámara pulpar. El proceso consiste en llenarse la cámara pulpar y la cara vestibular de la corona. El gel está entre 5 y 20 minutos haciendo el efecto y se puede repetir el proceso hasta 5 veces.

El blanqueamiento con diente no vitales mediante la técnica mixta es llamada walking-blanch. Esta técnica es la más utilizada porque da muy buenos resultados. Se utiliza el perborato sódico, que es un polvo, mezclado con peróxido de hidrógeno o con agua oxigenada para que adopte textura de gel. Se introduce el perborato sódico dentro de la cámara pulpar y se pone una obturación provisional. El paciente se va a casa con esto y al cabo de unos días retorna a la consulta para valorar el blanqueamiento que se ha obtenido. Si se ha conseguido el blanqueamiento deseado se retira la obturación provisional, se limpia la cámara pulpar y se obtura de manera definitiva. Si el resultado aún no es el óptimo, se vuelve a repetir el proceso renovando el producto de la cámara pulpar hasta que se obtenga el blanqueamiento deseado.

Los efectos adversos del blanqueamiento dental

Los posibles efectos adversos del blanqueamiento dental son principalmente sensibilidad dental, cambios pulpares y otros efectos adversos. 

Con las técnicas realizadas en clínica, en las cuales la concentración de peróxido de hidrógeno es bastante elevada, aparece sensibilidad en el 80% de los pacientes. Ésta suele ser muy molesta las primeras 24 horas y luego va disminuyendo. En cuanto a los tratamientos con férulas, la domiciliaria, la sensibilidad es más causa de la persistencia del gel en boca que no por la concentración de éste. 

El peróxido de hidrógeno tiene capacidad de producir cambios traumáticos en la pulpa que pueden provocar una pulpitis irreversible. No es lo normal, ya que a las concentraciones que se usa y el poco tiempo que el diente se encuentra expuesto a este material, no suelen haber problemas.

Otros efectos adversos pueden ser el calentamiento del diente, debido al calentamiento del diente por los cambios de temperatura. En los tratamientos en clínica se deben hacer sesiones cortas para que el paciente no esté mucho tiempo con la boca abierta, que además de ser incómodo puede provocar molestias en la articulación, sobretodo si ya existe una patología en la articulación temporomandibular. 

REFERENCIAS

  • Amengual-Lorenzo J. Atlas terapéutico de blanqueamiento dental. Barcelona: Ediciones especializadas europeas, 2010.