¿En qué consiste la clasificación ASA en odontología?

La Sociedad Americana de Anestesiología (ASA) estableció una clasificación del estado físico. Esta clasificación es un instrumento utilizado para categorizar la condición física de los pacientes antes de ser tratados. Esta clasificación ASA fue desarrollada para proporcionar una terminología común y facilitar la recopilación de datos estadísticos. 

Esta clasificación fue establecida originalmente por Saklad en 1941. Pero en 1961 Dripps modificaron el sistema y estas modificaciones fueron adoptadas por la Sociedad Americana de Anestesiología en 1962 y son el sistema que se utiliza en la actualidad. 

La primera clasificación de Saklad en 1941 tenía 6 categorías originales y valoraba la relación entre el riesgo quirúrgico y el estado físico. Las 6 categorías eran: 

  • Clase 1: sin patología orgánica o pacientes en los que el proceso patológico estaba localizado y no causaba ninguna injuria sistémica. 
  • Clase 2: una moderada pero definida injuria sistémica, causada por la condición que era intervenida quirúrgicamente o que era causada por otros procesos patológicos previos. 
  • Clase 3: Injuria sistémica severa de cualquier causa o causas. 
  • Clase 4: Desórdenes sistémicos extremos que fueron convertidos en una amenaza a la vida independientemente de su tratamiento. 
  • Clase 5: Emergencias de clase 1 o clase 2. 
  • Clase 6: Emergencias de clase 3 o clase 4. 

La siguiente clasificación de Dripps en 1961 tenia 5 clases: 

  • Clase 1: una salud normal del paciente. 
  • Clase 2: un paciente con una patología sistémica leve. 
  • Clase 3: un paciente con una patología sistémica severa que no significaba incapacidad. 
  • Clase 4: un paciente con una enfermedad con incapacidad sistémica. 
  • Clase 5: un paciente moribundo que no tiene expectativas de supervivencia en más de 24 horas con o sin operación. 

La clasificación actual de ASA del estado físico establecido en 1962 se basa en 5 grupos: 

  • ASA I: un paciente con una salud normal, sano. 
  • ASA II: un paciente con una enfermedad sistémica leve y sin limitación funcional. Puede estar en esta categoría dos de ASA los fumadores, pacientes con hipertensión arterial (HTA) controlada o con diabetes mellitus (DM) controlada también. 
  • ASA III: un paciente con una enfermedad sistémica grave que presenta actividad limitada pero sin incapacidad. En esta categoría los ejemplos serían un paciente con una cardiopatía por isquemia (angina o infarto) con tolerancia al esfuerzo y una bronquitis crónica con disnea al esfuerzo. 
  • ASA IV: un paciente con una enfermedad sistémica incapacitante con una amenaza continua de la vida. Los pacientes en ASA IV podrían ser los que presentan bronquitis crónica con disnea en reposo y los pacientes con hemodiálisis a espera de un trasplante renal. 
  • ASA V: un paciente moribundo que no tiene expectativas de supervivencia en más de 24 horas con o sin operación. 

Es de importancia reconocer el estado físico del paciente al que tenemos que tratar e intervenir para poder prever las posibles complicaciones y estimar la relación beneficio-riesgo en el tratamiento a realizar.