¿Es seguro el tratamiento de endodoncia?, te explicamos el paso a paso

El tratamiento de endodoncia consiste en la eliminación completa de la pulpa la cual ha sufrido un daño irreversible y de todo el tejido remanente. Junto con una limpieza, configuración y obturación del sistema del conducto radicular, de manera que se pueda conservar el diente como unidad funcional dentro del arco dental.

El éxito de la endodoncia depende, en primer término, de la limpieza y conformación del sistema de conductos radiculares y esto se lleva a cabo mediante el procedimiento conocido como preparación biomecánica. Para efectuar la preparación de los conductos radiculares se deben conocer la limpieza y conformación de los conductos radiculares, la preparación biomecánica y la instrumentación quirúrgica de los conductos radiculares. 


El paso a paso del tratamiento de endodoncia 

Para poder realizar un tratamiento de conductos es necesario previamente haber diagnosticado correctamente para saber que el tratamiento es el oportuno. Además, se debe tener el conocimiento adecuado de la anatomía de los conductos radiculares de los dientes para saber las posibles complicaciones que puedan aparecer en la endodoncia y como resolverlo. 

Previamente al tratamiento de endodoncia se debe realizar una fotografía diagnóstica para poder conocer las posibles dificultades inherentes a la técnica endodóntica y para conocer el propio diagnóstico pulpar. Y de esta forma tener una imagen más exacta y una visión tridimensional del diente a tratar.

Los pasos principales del tratamiento de endodoncia son: la anestesia, la preparación del diente y un aislamiento absoluto, la cavidad de acceso, la permeabilización y remoción del tejido y la determinación de la longitud de trabajo, la instrumentación y la irrigación de los conductos radiculares, la obturación final y la posterior reconstrucción del diente. 

La anestesia se realiza en caso de que sea necesario. Cuando la pulpa no es vital, no hace falta anestesiar. En casos de pulpitis se debe de anestesiar, pero no en las necrosis ni en las periodontitis crónicas, no es necesario realizar el proceso de anestesia. 

El siguiente paso es la preparación del diente y el aislamiento absoluto:
El aislamiento sirve para evitar la entrada de gérmenes en la cavidad pulpar y en caso de que se esté tratando un proceso inflamatorio también se debe de aislar el campo para evitar la entrada de gérmenes.

La cavidad de acceso debe hacerse con una apertura amplia, extirpando la totalidad del techo cameral con el fin de no crear zonas retentivas que albergarían los restos pulpares que extraemos de los conductos. Éstos provocarían cambios en la coloración coronal que obligarían a efectuar técnicas de blanqueamiento, colocación de carillas estéticas o coronas de recubrimiento total. Se debetener un acceso amplio y observar la cámara pulpar, los conductos y trabajar con la máxima comodidad, siendo lo más conservadores posibles y no perdiendo mucho tejido dentario para evitar el riesgo de fractura. Además, deben remodelarse las paredes laterales de la cámara dado que la convexidad que muchas veces presentan, para evitar que impidan el libre acceso de los instrumentos dentro del conducto y consecuentemente una mala preparación biomecánica.

La permeabilización, el remodelado y la longitud de trabajo es el paso siguiente del tratamiento de endodoncia. La permeabilización se realiza con las limas Z plus o una fresa llamada Endo-Z la cual tiene una punta inactiva, para no tocar el suelo de la cámara pulpar. La determinación de la longitud de trabajo Consiste en determinar la longitud, desde un punto de referencia (cúspide, borde incisal) hasta la zona más estrecha del conducto, en la zona final del conducto en la que debe terminar la preparación del conducto, que será la constricción apical y no el foramen apical. Esta longitud se consigue mediante una radiografía llamada conductometría, midiendo las limas y también gracias al uso del localizador de ápice. 

A continuación, una vez determinada la longitud de trabajo, se procede a la instrumentación e irrigación continuada de los conductos radiculares del diente. La instrumentación se realiza de los dos tercios coronarios para eliminar bacterias y así prevenir que estas lleguen al ápice y eliminar interferencias per calibrar el ápice. Para poder preparar el conducto se utilizan limas manuales o rotatorias, siguiendo una secuencia y manteniendo el diámetro apical del conducto a bajo calibre y así creando una conicidad suficiente para la limpieza y desinfección de los conductos radiculares. 

Es importante saber que la irrigación es de gran importancia en la endodoncia, pero se debe realizar mediante una buena aspiración, con puntas que tengan tienen salida lateral. Esta debe efectuarse siempre entre limar para eliminar todos los detritus restantes y para desinfectar adecuadamente el conducto radicular. Cuando la instrumentación se ha realizado por completo, se procede a una irrigación final la cual se basa en una secuencia de hipoclorito sódico, ácido cítrico y clorhexidina. 

Después, se procede a la última fase del tratamiento de conductos radiculares, la cual consiste en el relleno de los conductos radiculares con materiales lo más biocompatibles posibles para aislarlos del periodonto y de la cavidad bucal. Para poder efectuar una obturación debe haber una correcta conformación de los conductos radiculares, los conductos deben estar limpios, secos y  libres de bacterias. Este proceso puede realizarse mediante la técnica convencional, de obturación lateral, o técnicas más innovadoras de gutapercha caliente. La convencional se realiza mediante puntas de gutapercha estándares y unas puntas accesorias y un cemento para rellenar y realizar la conicidad obtenida. Se debe realizar una radiografía de conometría antes de iniciar la obturación de los conductos, para así poder visualizar que la gutapercha que se vaya a utilizar sea la correcta y adecuada. 

Finalmente, se procede a la obturación o restauración provisional con algodón y un material de restauración provisional o a realizar la restauración definitiva del diente. Una vez retirado el aislamiento absoluto se procede a hacer la radiografía definitiva y a dar las recomendaciones postoperatorias al paciente. 

REFERENCIAS

  • Canalda C, Brau E. Endodoncia: técnicas clínicas y bases científicas. 2ª ed. Barcelona: Masson; 2006.
  • García Barbero J, editor. Patología y terapéutica dental: operatoria dental y endodoncia. 2a ed. Barcelona: Elsevier; 2015.



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