¿Por qué pierdo los implantes dentales?, causas y tratamientos

¿Qué es la periimplantitis?

La periimplantitis es un proceso inflamatorio que afecta a los tejidos que envuelven un implante osteointegrado sometido a carga funcional, que tiene como resultado la pérdida del soporte del hueso alveolar. 

Esta inflamación alrededor del implante tiene una incidencia de un 8% en los pacientes que son susceptibles a periodontitis. Se trata de patología con baja prevalencia pero, dedo que existen muchos pacientes que pueden acudir a la clínica con este problema, en un futuro puede ser notable. 

Clínicamente en la periodontitis existe un enrojecimiento de la mucosa con sangrado. Además, hay un aumento en la profundidad de la bolsa con una perdida radiológica de la altura ósea periimplantaria. En ocasiones pueden haber una supuración purulenta y un dolor a la percusión o al apretar los dientes. En los casos más avanzados hay una movilidad progresiva del implante. 

Factores de riesgo de los implantes dentales

Existen varios factores predisponentes los cuales inician o mantienen el proceso inflamatorio. La relación biológica que tienen los tejidos periimplantarios con la superficie el espacio es uno de los factores. En esto influye la relación del aporte vascular, ya que a menos aporte vascular hay una predisposición de más agresiones, la unión del implante al hueso es distinta a la unión del diente con el hueso ya que entre el implante y el hueso el tejido es distinto y con menor capacidad de respuesta. 

El diseño del implante y la calidad del ajuste también hace que puedan haber variaciones. A más rugosidad del implante, también hace que pueda haber una mayor adhesión de la placa dental, siempre y cuando el implante esté expuesto. Se sabe que los implantes con conexión interna cónica son los que tienen un mayor ajuste de sus componentes.

Otro factor predisponente puede ser la corrosión de los metales. Si existe un metal no noble, como cromo-níquel o cromo-cobalto, junto con el titanio se produce una corrosión. Las prótesis que se deben poner tienen que tener un sellado adecuado. 

La colonización bacteriana de la bolsa periimplantaria hace que haya una mayor adherencia de las bacterias si las superficies y las bacterias implicadas son las mismas que los de la periodontitis. Científicamente está demostrado que no hay un desarrollo de la enfermedad periimplantaria cuando hay una coexistencia además de factores locales, sistémicos o genéticos. Se sabe también que los pacientes que han sido tratados previamente de periodontitis de tipo agresiva tienen una tasa de éxito de un 10% más baja comparado con los que presentan una periodontitis crónica del adulto la cual esté controlada. 

La sobrecarga mecánica de los implantes hace que haya un estrés en la zona y por loa tanto una mayor susceptibilidad a la periimplantitis. El consumo de tabaco es uno de los principales factores en la periimplantitis, ya que el paciente fumador presenta una relación con fracasos en el maxilar superior ya que es un hueso más de tipo esponjoso. Otros factores predisponentes son un tratamiento crónico con corticoesteroides, la diabetes o la radio o quimioterapia.

La periimplantitis es una enfermedad de causa multifactorial la cual interactúan múltiples factores como la edad, la calidad baja del hueso, los factores de carga, la localización del implante en el maxilar superior, la cantidad de hueso y la predisposición genética. 

Para poder diagnosticar una periimplantitis es fundamental la toma de radiografías. En ellas pero únicamente será evidente siempre y cuando haya una perdida ósea superior al 30%. Se pueden realizar diferentes proyecciones radiológicas mediante posicionadores para compararse y observar el hueso. 

El tratamiento de la periimplantitis

El mejor tratamiento es aquel que no se realiza, por lo que la prevención es fundamental para prevenir la periimplantitis. Se deben respectar los factores los cuales pueden ser predisponentes a la patología. 

La preservación de la mucosa periimplantaria es fundamental mediante la existencia de  la mucosa queratinizada de alrededor del implante. Se debe evitar la colonización bacteriana de la bolsa periimplantaria, esto únicamente puede conseguirse con un buen control de placa periodontal y evitando el tratamiento con enfermedad periodontal activa. Para controlar la sobrecarga es imprescindible diseñar adecuadamente la prótesis, colocando el número de implantes apropiados para cada tipo de prótesis, así como una distribución de los implantes de manera adecuada, y equilibrando además la oclusión. 

El tratamiento de la periimplantitis se basa en la eliminación de la inflamación alrededor del implante y, en casos que se pueda, regenerar la pérdida ósea en la zona afectada.

Si la perdida es incipiente, se puede instaurar el mismo tratamiento que en una mucositis, es decir la descontaminación del pilar del implante y terapia con antibiótico. Cuando existe un defecto muy grande o un compromiso estético, se realiza tratamiento quirúrgico, la cirugía regenerativa es la más indicada. Es de gran importancia descontaminar la superficie del implante antes de realizarse la cirugía, mediante ultrasonidos, ácido cítrico o clorhídrico, irrigación con suero fisiológico o el uso del láser. 

La regeneración de la pérdida ósea se realiza para obturar la bolsa y dar soporte a los tejidos blandos. Se efectúa siempre y cuando se crea que se puede conseguir una descontaminación de la zona afectada. Cuando se duda de la descontaminación se opta por materiales poco reabsorbibles.

REFERENCIAS

  • Peñarrocha Diago M. Implantología oral. Barcelona: Ars Médica; 2001.
  • Humphrey S. Implant maintenance. Dent Clin North Am. 2006;50(3):463-78. 



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