Muelas del juicio

Las muelas del juicio, cordales o terceros molares son las últimas muelas en erupcionar, entre los 17 y los 26 años. Este es uno de los motivos principales por los cuales el espacio de erupción puede ser limitado. 

Los terceros molares pueden ser patológicos o no y sintomatológicos o no. Es decir, es frecuente encontrar pacientes que presentan molares patológicos sin que estos presenten clínica. Por lo que se tiene que realizar un buen diagnóstico para poder clasificarlos adecuadamente y en caso de extraerlos realizar una correcta planificación de la técnica quirúrgica para reducir la incidencia de complicaciones. 

¿Qué complicaciones suelen tener los terceros molares?

  • Complicaciones infecciosas

  • La pericoronaritis es una infección que afecta los tejidos blandos que rodean la corona de un diente parcialmente erupcionado, es decir, cuando la encía de alrededor del tercer molar o de la zona se infecta. 
  • Complicaciones tumorales

  • Granulomas.  
  • Quistes paradentales, radiculares y foliculares. 
  • Ameloblastoma y tumores malignos 
  • Complicaciones mecánicas

  • Ulceración. Tanto de la mucosa yugal como de la mucosa lingual por el trauma repetido. 
  • Lesiones al segundo molar, como reabsorciones radiculares. 
  • Desplazamientos dentales. Rotación de los incisivos, malposición de los dientes anteriores. Aunque este punto está en duda según la evidencia científica actual. 
  • Alteraciones de la articulación temporomandibular (ATM). 
  • Complicaciones nerviosas

  • Alteraciones de la sensibilidad, como hiperestesia cutánea. 
  • Alteraciones motoras, como tics, espasmos labiales o trismus. 
  • Trastornos en la secreción de saliva, como hiposialia. 
  • Trastornos trófico cutáneo-mucosos, como eritemas cutáneos. 
  • Trastornos sensoriales, relacionados con el oído y la visión. 
  • Complicaciones diversas

  • Caries 
  • Patología periodontal 
  • Reabsorción del tercer molar 
  • Inclusión 
  • Fracturas de mandíbula 

¿Cuándo hay que extraer las muelas del juicio?

Es importante realizar una buena historia clínica, anotando todos los datos de interés sobre el paciente, junto con una examen clínico y pruebas complementarias, como un estudio radiológico. 

En el estudio radiológico, la ortopantomografia da una visión general y las radiografías periapicales, detalles locales. Con su correcta interpretación se podrán diagnosticar la mayoría de los factores locales que intervienen en la dificultad de la extracción del cordal.  

Existen varias opciones de tratamiento ante la presencia de un tercer molar: 

  • Conducta expectante, es decir esperar, controlando y previniendo las posibles complicaciones. Siempre que no haya patología asociada a este tercer molar. Se realiza una valoración clínico-radiológica donde se valoran los problemas locales, como el riesgo de lesión de estructuras vecinas e infecciones agudas, entre otras.  
  • Exodoncia quirúrgica, es decir extraer la muela del juicio. Se realiza una valoración riesgo-beneficio., como por ejemplo presencia de infección (pericoronaritis). Suele ser la conducta de elección. 
  • Trasplante. En ocasiones el tercer molar puede funcionar como otro molar previamente perdido. 
  • Cauterización. Consiste en la colocación de sustancias cáusticas con el fin de aliviar el dolor y curar la infección (pericoronaritis). 
  • Exéresis del capuchón mucoso. En infecciones repetidas, como la pericoronaritis, puede ser útil eliminar el capuchón mucoso que se forma por encima del tercer molar que está en erupción. 

La exodoncia de los cordales está indicada en los siguientes casos según los criterios de la SIGN (Guías NICE): 

  • Infección. Como la pericoronaritis, los flemones o otros cuadros clínicos de infección odontogénica. 
  • Patología asociada. Como lesión quística, tumoral y lesiones malignas (ameloblastoma).  
  • Lesión periodontal. Si existe patología periodontal en la raíz distal del segundo molar debido a la posición del segundo molar, provoque una reabsorción de esta raíz o haya una profundidad de sondaje patológica asociada. 
  • Motivos ortodónticos. Para mejorar la erupción de los segundos molares, en cirugía ortognática, entre otros. 
  • Prostodoncia restauradora. Como caries distales de los segundos molares, dificultad para higienizar la zona o que esté en la región donde el paciente lleve una prótesis, dificultando la funcionalidad. 

Actualmente la extracción profiláctica de los terceros molares, es decir extraerlos cuando estos sean asintomáticos y sin patología, presenta una controversia de criterios entre los odontólogos. Según las publicaciones actuales, es necesaria más evidencia científica para establecer unos criterios para suportar la extracción profiláctica de los terceros molares. 



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